Las motos también ruedan en las nubes

¡Buenas!  Con este título, seguro que más de uno se está preguntando que nos hemos fumado hoy en ILUNION ITS, pero confiad en nosotros: ¡¡¡al final del artículo seguro que le encontráis sentido!!!

Los más observadores os habréis fijado que, en los últimos años, se puede ver en los cascos de los pilotos, tanto de Formula 1 como de motos de Gran Premio, unas pegatinas la mar de discretas donde ponen nombres como “Accenture”, u otras empresas tecnológicas que, en su gran mayoría, no solo están ahí como publicidad (que también…) sino porque aportan su granito de arena para hacer que sea un poquito más fácil el limar la última centésima de segundo para una vuelta rápida, o el par de caballos que pueden darte la victoria en una carrera.

 

 

En concreto, la tecnología ha abordado el mundo de la competición en las motos a pasos agigantados. Hace muchos años las principales herramientas de los mecánicos eran un destornillador o una llave inglesa. En cambio, a día de hoy la puesta a punto en gran parte consiste en enchufar el ordenador a la centralita, y mandar mapas personalizados de motor, suspensiones, y otros elementos, decididos (hasta ahora) por los técnicos y pilotos. Estos mapas varían dependiendo del clima, el circuito, el asfalto, etc. La moto sale con la lección aprendida., y facilita la labor del piloto, aunque seguimos dependiendo en gran parte de las sensaciones del mismo.

 

 

Y aquí viene donde la matan… tenemos una “caja negra” donde, por un lado, entran las lecturas de los diferentes sensores (literalmente, decenas de ellos) que lleva la moto. Por otro lado, entran las sensaciones del piloto que, como sensaciones que son, son puramente subjetivas, y tenemos, como salida, unos “mapas” n-dimensionales, que deben ayudar a ser los más rápidos de la parrilla. ¿Me sigue todo el mundo hasta aquí? Lo voy a explicar de otra manera: Tenemos datos estructurados y desestructurados, de orígenes heterogéneos, coordinados por un patrón tiempo… ¿a alguien le suena la película?

 

 

¡Bingo! Empieza a sonar muy parecido a cuando explicamos un sistema de Big Data, combinado con Inteligencia Artificial y su hermano, el Machine Learning… En definitiva, el uso de la nube para el análisis de estos datos (y en concreto, de Azure para casos como Hendricks Motorsports, en la NASCAR americana, y muchos otros que lo hacen “en silencio”) consigue que estos mapas sean mucho más finos, la moto más rápida, y que acabemos ¡ganando la carrera!

 

 

Así que… la próxima vez que veáis un chico con gafas y portátil a cuestas dando vueltas por un box de competición, fijaros y veréis como el resto de mecánicos le dejan un espacio… Las motos también ruedan en (y con la ayuda de) las nubes… y aunque parezca mentira, aún no nos han ofrecido un puesto en Honda Repsol a ILUNION ITS, ¡pero no perdemos la esperanza!!!!

PD: Para que veáis hasta donde alcanza la capacidad de procesamiento, os dejo un video donde se enfrenta un piloto humano con el mismo coche llevado de forma autónoma:

Hasta la próxima!

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